¿Qué es una auditoría interna y para qué sirve?

personas inspeccionando

Las empresas deben garantizar una correcta protección de la seguridad de la información que manejan, cumplir con las normativas establecidas por las autoridades competentes, mejorar el rendimiento, y gestionar el riesgo.

Para conseguir todo esto, es posible contar con una auditoría interna, un proceso esencial para obtener los mejores resultados en estos factores, y así aprovechar varios beneficios esenciales para la empresa.

La utilidad de la auditoría interna

personas con papeles

Cuando se habla de auditoría interna, se hace referencia a los procesos que evalúan los diversos controles internos de las empresas, abarcando la gestión y los procesos contables.

La auditoría interna se realiza con el fin de asegurar que se cumple los reglamentos y las leyes, manteniendo una presentación detallada, y trabajando la recopilación de datos.

De igual manera, la auditoría interna aporta a la administración varias herramientas esenciales para optimizar la eficiencia operaciones, identificando problemas y resolviendo errores antes de que generen mayores dificultades, o sean descubiertos en una auditoría externa.

Para elaborar la auditoría externa, se siguen una serie de pasos que permite obtener la información, e implementar los cambios necesarios que favorezcan a las empresas.

Técnicas de evaluación

A través de las técnicas de evaluación, la auditoría interna comprende en totalidad los diferentes procedimientos de control interno, y si los trabajadores cumplen con dichas directivas de control.

Para no afectar el flujo de trabajo diario, se realizan técnicas de evaluación indirecta, como la revisión de los diagramas de flujo, de las políticas de control de cada departamento, o manuales.

En caso de que las empresas no sigan los procedimientos documentados, en la auditoría interna se habla directamente con el personal del departamento.

Técnicas de análisis

En la auditoría de los procesos de trabajo de campo, se abarca las correspondencias de las transacciones, la conciliación de cuentas o los cálculos de seguimientos, de acuerdo a lo exigido por las normativas y reglamentos.

Además, las técnicas de análisis permiten la evaluación de datos aleatorios, y conseguir datos específicos que favorezcan los procesos de control interno.

Procedimientos para presentar informes

Finalizando la auditoría interna, se realizan y presentan informes formales y provisionales. Estos últimos informes incluyen resultados sensibles o importantes, que la junta directiva de las empresas debe conocer.

Los informes finales cuenten con un resumen de las técnicas y los procedimientos empleados para finalizar la auditoría interna. También ofrece una descripción detallada de los resultados de la auditoría, y varias sugerencias o recomendaciones que permitan mejorar los controles internos.

Estos informes son revisados por la administración, la cual debatirá las sugerencias de mejoras obtenidas por la auditoría. De igual manera es esencial realizar un seguimiento después de un tiempo, para asegurar que las recomendaciones son empleadas, y que la eficiencia operativa aumente.

¿Cuáles son sus beneficios?

Una auditoría interna es capaz de aportar varios beneficios muy útiles para las empresas, ya que favorecen de diferentes maneras su productividad y crecimiento. Con este proceso se obtiene una comparación precisa y detallada de los procedimientos de gestión, que las empresas documentan con las prácticas observadas.

También encuentra los fallos existentes o detecta situaciones que pueden ser graves, capaces de afectar los procesos de gestión empresarial, o dar lugar a sanciones por el incumplimiento de una normativa específica. Existen empresas como aquality consulting, repletas de profesionales y auditores acreditados, que pueden ayudarte a encontrar estos fallos, por lo que es recomendable contratar sus servicios.

Con la auditoría es posible mejorar la comunicación interna, mediante reuniones informativas que transmitan los resultados obtenidos de la auditoría, manteniendo al personal informado de sus actividades, y de los otros compañeros.

Aparte de encontrar los fallos y situaciones graves, con la auditoría se encuentran nuevas oportunidades en aspectos esenciales, como ahorro de tiempo, eliminación de residuos, o menos riesgos operacionales.

La auditoría es capaz de supervisar los programas o proyectos de mayor riesgo para las empresas, con el fin de garantizar que se mantienen por la ruta establecida para generar los resultados deseados.

Por lo tanto, la aplicación de una auditoría interna es esencial para que las empresas puedan aprovechar beneficios que les permitan optimizar sus procesos, prevenir situaciones problemáticas, y alcanzar los objetivos de sus proyectos.

¿Quién realiza la auditoría interna?

La auditoría interna se debe realizar de manera periódica por parte de un profesional. Gracias a esto, las empresas se aseguran de tener la capacidad suficiente para crecer y ser rentable en un entorno empresarial competitivo, y que sigue en constante desarrollo.

Por lo tanto, la auditoría externa debe contar con un profesional que debe cumplir con varias responsabilidades importantes.

El auditor debe encargarse de la revisión, análisis y evaluación, tanto de los riesgos como controles de las empresas. Revisar que se cumplan con las normativas y las políticas, así como estar al tanto de las posibles actualizaciones en los reglamentos por los que se rigen las organizaciones.

También ofrecer recomendaciones útiles y precisas a los dueños o administradores, con el fin de mejorar sus procesos y rendimiento.

El profesional reunirá toda la información sobre el funcionamiento de las empresas, y la utilizará para mostrar las áreas o departamentos que operan de manera óptima, y en cuáles se puede mejorar.

Realizar con frecuencia la auditoría interna garantiza que las empresas cumplen y que los departamentos funcionan correctamente, sin afectar el crecimiento, o exponer a los empleados a riesgos innecesarios.

Con la auditoría interna es posible contar con un proceso esencial para las empresas que buscan convertirse en una competencia más fuerte, reducir gastos, evitar sanciones, y garantizar un entorno de trabajo más seguro.