Cómo se utilizan las sales para el baño

sales baño

La hora del baño se trata de todo un ritual, ya que además de ser un momento donde limpiamos nuestro cuerpo, también supone una oportunidad para lograr relajarnos y olvidarnos del estrés.

Sin embargo, a pesar de su popularidad, no todos saben usarlas, por eso aquí te explicaremos cómo se utilizan las sales para el baño.

¿De qué manera se usan las sales de baño?

sales de bano

A diferencia de lo que muchas personas suelen pesar, lo cierto es que el uso de las sales para el baño supone un proceso bastante simple, exactamente como lo explicaremos a continuación:

Llena la bañera

Para comenzar, tienes que llenar con agua la bañera, asegurándote de escoger la temperatura ideal. En este sentido, lo apropiado sería un baño caliente de unos 30-37°C aproximadamente.

Y es que esta suele ser la temperatura en la que normalmente se encuentra el cuerpo, pero además de resultar agradable, también favorece la disolución de las sales.

Añade las sales de baño

Al momento de utilizar las sales para el baño, este paso destaca por ser el más importante, ya que será el momento de agregarlas dentro de la tina.

Para esto, debes tener en cuenta que lo más recomendable sería añadir un par de puñados, pero lo cierto es que siempre debes tomar en cuenta las dimensiones de la bañera a fin de determinar la cantidad apropiada de sales a usar.

Agita las sales dentro del agua

Luego, tendrás que usar tus manos para comenzar a agitar el agua que hay en la bañera, de tal modo que las sales puedan disolverse.

Debes tener en cuenta que las sales de baño que se presentan en granos finos suelen disolverse con mayor rapidez, en comparación con aquellas cuya presentación es en granos gruesos.

Sumérgete dentro del agua

Después de realizar los pasos anteriores, ya podrás sumergirte en la tina y comenzar a disfrutar del momento del baño. Es importante mencionar que para lograr que las sales de baño puedan cumplir con su función, tendrás que permanecer, al menos, 10 minutos en el agua.

Dicho margen de tiempo resulta esencial si deseas poder conseguir resultados eficientes, debido a que el mismo supone el tiempo necesario para que el calor logre abrir los poros, de manera que las sales sean capaces de desintoxicar el cuerpo y dejar que sus oligoelementos y minerales sean asimilados.

¿En qué consisten las sales de baño?

Las sales de baño se tratan de substancias inorgánicas solubles, las cuales, como su nombre lo indica, se agregan en el agua del baño.

Cabe mencionar que su nombre se debe a la similitud que posee con los cristales de sal común, aunque su composición química es diferente. Por lo general, suelen dividirse en 2 diferentes tipos: uno son las sales marinas y el otro las sales de roca.

Por un lado, la sal marina se obtiene tras la evaporación que resulta de la incidencia tanto del sol como del viento; mientras que la sal de roca está bajo tierra.

En ese sentido, lo cierto es que hay numerosas clasificaciones en torno a las sales de baño según su efecto, siendo posible encontrar algunas que son más estimulantes y otras que resultan más calmantes.

Clases de sales de baño

Tanto la procedencia como la forma de extracción ofrecen la posibilidad de separar las sales de baño en cuatro clases, incluyendo las mencionadas previamente; las mismas son las siguientes:

1.      Sales de roca

Son aquellas que se extraen directamente de las profundidades de la tierra, es decir, de los depósitos subterráneos donde se concentran.

2.      Sales del Himalaya

sal himalaya

Se trata de una sal mineral que se caracteriza por tener un interesante y atractivo color rosa, cuyo origen se encuentra en la halita. Se obtiene de las montañas de Pakistán.

3.      Sales andinas

Este tipo de sales se distinguen por sus elevados índices de oligoelementos, entre los que se encuentran el magnesio, zinc, potasio y sodio.

4.      Sales marinas

Se obtienen a través del proceso de evaporación al que se someten las sales que se extraen de mares y océanos.

Beneficios proporcionados por las sales para el baño

Indudablemente, esta experiencia logrará marcar tanto un antes como un después dentro de tus rutinas no solo de belleza, sino también de limpieza personal, por lo que desearás poder disfrutar de ella con mayor frecuencia, especialmente después de conocer los diversos beneficios que puede ofrecer.

Los beneficios de las sales para el baño sobre la salud son conocidos desde la antigüedad, ya que se solían usar para aliviar dolores óseos y musculares, debido a que se componen de minerales, incluyendo calcio, sodio, magnesio, hierro, potasio, zinc, cobre y bromo, etc.

Dichos minerales fomentan el equilibrio linfático, alivian la retención de líquidos, calman la tensión arterial y muscular, previenen la osteoporosis, etc. Asimismo, ayudan a mantener la piel nutrida, hidratada y cuidada.

Pero eso no es todo, ya que también ayudan a combatir el estrés de forma simple, eficaz y económica, dado que únicamente se requieren algunos minutos para poder relajarte.

Igualmente, las sales para el baño son una gran herramienta para desintoxicar el cuerpo, puesto que al abrir los poros ayudan a liberar tanto toxinas como metales pesados; también optimizan la circulación y la hidratación, ayudando a aliviar la sensación de sequedad y tirantez.

Disminuyen las irritaciones e inflamaciones en la piel, al mismo tiempo que combaten la inflamación articular (lo que las hace ideales para quienes sufren de dolor en las articulaciones), entre otras cosas.